6 Salmo 1 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
Salmos 1:3
Solamente conocer a Dios ya es lo que más satisface y sacia a nuestras almas, pero como si esto fuera poco, además Dios de pura gracia nos asegura grandes y tremendas promesas.
Este versículo del salmo nos está dando información de las recompensas de obedecer su voluntad. Seremos como un árbol plantado junto a corrientes de aguas, ese árbol si o si va a dar fruto, no dice junto a una corriente, sino a corrientes, si una llega a fallar, hay otras corrientes, ese árbol va a estar siempre bien nutrido y fresco.
Dios mismo, Jesús dijo:
-Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.»
S.Juan 15:5
Permaneciendo en Él, día a día vamos experimentando como nos renueva, nos transforma.
Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
Salmos 1:3
Sin lugar a la más mínima duda, cuando tenemos comunión con el Señor, es el Espíritu Santo quien dirige nuestros pasos y es por eso que prosperamos en Dios, si no...nada podemos hacer.
Es una pérdida de tiempo, de esfuerzo, buscar agradar a Dios sin estar pegados Él mismo, obedeciendo a Su palabra ¡son preciosas Sus promesas!
Por eso confiemos en nuestro Dios y busquemos servirle según Su voluntad.
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